dissabte, 20 d’agost de 2005

entesos

«Mi deposición es suave, casi inodora. A mis excrementos les concedo una gran importancia: son el signo más seguro que tenemos no sólo de nuestro estado interno, sino también de calidad de nuestra inmortalidad. Tema capital. Para vivir felices, estudiemos la mierda. Nuestro desgaste aparece primero por el culo. Quisiera hacer mis heces tan dulces como la miel; ello sería la prueba de mi éxito existencial. Como los anacoretas, masticadores de raíces y saltamontes, quisiera llegar a no tragarme los alimentos y contentarme con masticarlos y luego escupirlos. Mi progreso es constante. Casi no peo; en todo caso es al despertar; y muy melodiosamente. Esta mañana dedico mi pedo al patrón de los pedómanos, porque estoy en una fase mística»
D., ?