divendres, 4 de gener de 2008

Una metàfora


"Mire, Céleste, yo quiero que, en la literatura, mi obra represente una catedral. Por ello no tiene fin. Incluso una vez construída, siempre falta adornarla con una cosa u otra: una vidriera, un capitel, una capillita con una pequeña estatua en un rincón."
M.P., s.XX.